He descubierto que la cutura mexicana, si bien es tradicionalista y encierra muchos valores como el de la familia, la amistad, la unión y el nacionalismo, también nos pone muchas limitaciones y nos enseña a ser responsables encerrándonos en un pequeño círculo que es la familia y el trabajo, por el resto de nuestros días.
Hay muchas reglas que nuestra sociedad nos hace seguir.
El modelo ideal del mexicano quizá sería estudiar mucho mientras eres niño y jugar por las tardes con tus amiguitos ayudando en algunas pequeñas tareas del hogar.
Cuando eres adolescente, puedes seguir jugando pero estudiando aún más,y cuando comienzas a convertirte en adulto, trabajar y trabajar para después comer y dormir y disfrutar tan sólo de tus fines de semana.
A esto le añadimos que tenemos como reto la responsabilidad del cumplimiento de nuestros deberes al pie de la letra además de la obligación de hacernos de una casa, un auto y cientos de electrónicos para demostrarle a nuestra sociedad que somos exitosos; más la obligación de tener una pareja y unos cuántos hijitos para que consideren que al fin nos hemos realizado.
Que caray!
Y mientras nuestras vidas pasan y llegamos a los 30 o quizás a los 40 tratando de tomar la decisión de independizarnos o esperando a que las puertas del amor y el matrimonio se abran para venir a sacarnos del domicilio de nuestros padres para llegar a encerrarnos a otro domicilio, en otras partes del mundo chavos de 19, 24, 37 años lo exploran a más no poder y amplían su visión conociendo gente de otras culturas, religiones, maneras de vivir; enfrentando miedos y adversidades, siendo autosuficientes y logrando independencia física y emocional.
Yo tuve la oportunidad de comenzar a viajar hasta los 30, cuando decscubrí que mi trabajo me aburría y que todos mis bienes materiales no me hacían sentirme estable y ni siquiera feliz; entonces, con mucho miedo, me decidí a vexplorar el extranjero por tan solo dos meses, el pretexto, estudiar inglés.
Y fue Canadá el país que me cobijó y me hizo sentir tan contenta, que mi viaje se extendió a un año y mi sed de conocer nuevos lugares aún no ha saciado.
Y fue Canadá el país que me cobijó y me hizo sentir tan contenta, que mi viaje se extendió a un año y mi sed de conocer nuevos lugares aún no ha saciado.
He aprendido mil cosas en mis visitas a otros paises, he disfrutado la sensibilidad que existe en los latinos y descubierto que aún los europeos, a quienes se tacha de fríos, pueden ser tan sublimes como los mexicanos.
A fin de cuentas todos somos humanos y hasta el más macho es sensible y el más sensible puede convertirse en el mas canijo. Todos tenemos sentimientos y emociones y alguna vez nos sentimos solos; deseamos a veces volver a casa y en otras ocasiones nos armamos de valor para continuar con la aventura.
Como quiera, en esta jungla de lo que se trata es de sobrevivir.
El caso es que esa sed de conocer nuevas regiones de nuestro pequeño planeta, ha despertado mi curiosidad por conocer Nueva Zelanda, por varias razones; es una isla, está del otro lado del mundo y lejos lejos de todo, hay pinguinos en su habitat natural, además de un pajarito raro que no vuela y se llama kiwi, manejan los autos del lado contrario a nosotros, es un país limpio y civilizado, tiene unos paisajes maravillosos, y un estilo de vida inglés de muy buen nivel, además de que están abiertos a la migración, por lo que es un lugar pluricultural sin dejar de mencionar que en la ciudad principal hay muchos chinos y asiáticos; comen pescado más que carne y en las granjas te ofrecen hospedaje y comida por 4 horas de trabajo!!!
Bueno... todo esto me lo han contado y se convirtió en un sueño que ahora está a punto de hacerse realidad.
Esa es la razón de este blog y en cada post les iré contando lo que vaya descubriendo y los trámites necesarios para el viaje, con la intención de que también ustedes se animen a viajar; a conocer el mundo, a salir de ese pequeño círculo y descubrir que hay mil cosas por experimentar y conocer, y que por todos lados hay almas sedientas en busca de algo, algo que finalmente significa disfrutar... sí, disfrutar de esta vida que es única!
Les dejo saludos y les recuerdo que si quieren leer el proceso, deben apretar en el link que puse para que les llegue un aviso cada vez que escriba y vuelvan a leerme.
Además les recuerdo que es motivante para el escritor dejar de vez en cuando un comentario para saber que alguien está leyendo. (no olviden poner su nombre)
Pues aquí comienza "El sueño Neozelandés"
Hasta la próxima.

